20 Jul

En numerosas ocasiones estamos disfrutando de nuestro jamón ibérico de bellota o de una de nuestra paletas  con nuestros familiares y amigos y surgen preguntas y comentarios acerca del jamón, su composición, su sabor, textura, origen, o incluso a veces dudamos de cómo se llaman sus diferentes partes. Normalmente, los que encontramos este exquisito producto elaborado con paciencia, tradición y todo el buen hacer desde Extremadura, estamos acostumbrados y sabemos bastante sobre el tema. Pero ¿sabrías diferenciar correctamente sus partes? Te las detallamos a continuación

  • La Maza: es la parte más jugosa e infiltrada. Contiene diferentes tipos de lonchas según sean cortadas de la zona central o los laterales y la punta.
  • La Contramaza: Más fibrosa y de tonalidad más oscura. Altamente aromática.
  • La Punta: tradicionalmente utilizada para cortar virutas o taquitos ya que alberga una carne con mucho sabor y jugosidad.
  • El Jarrete: la zona más cercana a la pezuña, proporciona un jamón muy fibroso pero fácilmente masticable.

Además para aquéllos que quieran profundizar más y conservar su jamón ibérico de bellota o de cebo de campo en perfectas condiciones, debes saber algo más acerca del modo conservación.

Cuando se ha adquirido un jamón ibérico de bellota entero, las condiciones idóneas para su almacenamiento hasta el consumo deben ser lo más próximas a los 18º / 20º C. La combinación de una temperatura entre 20º / 22º C a la hora de su consumo permite mantener un buen flujo de la grasa, que impregna y recubre la superficie, lo que le da un bouquet muy atractivo al jamón.